[in&out Collective Art]
Las estructuras de la ciudad cuelgan de las elipses del cielo, tensamente anudadas a las ventana de nuestros domicilios. Entre los perfiles negros de las calles se refleja el agua, que vierte tiempo en mí, incesante-mente [como una categoría abierta aún por definir]. Los vidrios reflectantes -ojos de piedra-, oscilan entre las sobras y los colores vivos. La luz se pinta a sí misma, autoreferenciándose. Parece un instante eterno contenido en un segundo muerto. Podría caerse el edifico o crecer dos pisos. Podría echar a volar de puntillas, levemente, como la brizna de luz sobre sí misma, sobre su propia fachada. Podría ser todo sólo ilusión. Podría ser culpa del agua, agua por desbordarse, agua para derretiros a todos. Agua que empapa toda la escena. Agua para que tal vez no suceda nada y permanezca ahí.